Gastos en accidente de tráfico, qué son y que no son
Cuando sufrimos un accidente, sobre todo si en el mismo resultamos con algún tipo de lesiones que nos incapacitan para desarrollar nuestras actividades habituales, es normal que acabemos teniendo una serie de gastos que no habríamos tenido de no haber tenido dicho percance en la carretera. Pero ¿cualquier desembolso tiene la consideración de gastos en accidente de tráfico?
Si hacemos un análisis precipitado podríamos pensar que sí, pero eso nos llevaría a situaciones extremas. Aquí va un ejemplo un poco sacado de tiesto, pero válido para que se entienda lo que quiero decir: Supongamos que tengo un accidente de tráfico en Tenerife, que un coche me ha atropellado mientras cruzaba la calle y me he roto la tibia y el peroné. En consecuencia me ponen una escayola y sólo puedo deambular apoyado en unas muletas. Pongamos que en mi vida habitual suelo comprar en un supermercado de las afueras, que es más barato, pero como no puedo conducir he de conformarme con hacer la compra en el abasto de la esquina, con el consiguiente incremento en el precio de la lista de la compra. Llevado a un extremo, podríamos considerar que dichos gastos suplementarios deberían tener la consideración de gastos en accidente de tráfico, pero de hacerlo así llegaríamos a extremos ciertamente surrealistas, como el del ejemplo.