Cuando se tiene un accidente de tráfico a partir del cual alguien queda lesionado, muchas veces se confunde por el ciudadano de a pie entre dos conceptos que parecen vinculados entre sí pero no lo están. Nos referimos a la responsabilidad civil derivada de las lesiones y a los gastos médicos y de rehabilitación para la curación de dichas lesiones.
La responsabilidad civil la ha de asumir la compañía de seguros del conductor culpable del accidente de tráfico. En cambio, los gastos médicos en principio los ha de cubrir la aseguradora del lesionado. Esto puede parecer un contrasentido, ya que lo lógico sería que la responsable del siniestro se hiciera cargo de todos los gastos. Sucede, no obstante, que en muchas ocasiones se tarda en saber quién de los conductores es el culpable del accidente (a veces la culpabilidad no se determina hasta que se celebra el juicio en el juzgado de Tenerife que corresponda muchos meses después). Por lo tanto, si vinculáramos la atención médica a la asunción de responsabilidad por parte de una aseguradora, en muchos casos el lesionado tardaría mucho tiempo en ser tratado.