Cuando se produce un accidente de tráfico y alguna o varias de las víctimas resultan fallecidas, el procedimiento a seguir es muy parecido al habitual pero como es evidente la naturaleza de la reclamación cobra una relevancia mayor y el trámite es mucho más complejo.
Para empezar, el grupo de Atestados de la Guardia Civil se pone inmediatamente en contacto con los Servicios Sanitarios, los cuales una vez que se han desplazado al lugar del siniestro y constatan que la víctima ha fallecido, solicitan que por parte del Juzgado de Guardia competente se desplace el médico forense para por una parte certificar el óbito y realizar el levantamiento de cadáver, y por otra, ordene su traslado al Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Tenerife, donde se realizará el Informe de Autopsia.