Cuando estamos interesados en comprar un coche de segunda mano, nos lanzamos a la búsqueda de las tres B, bueno, bonito y barato. Que sea bonito dependerá en gran medida de nuestros gustos, por lo que por esa parte lo tenemos fácil, pero que sea bueno y barato es algo ya más relativo, puesto que su precio debe ir en consonancia con su estado general, y querremos un coche en el mejor estado posible y al menor precio posible, según nuestras posibilidades económicas.
Ya seamos expertos en mecánica, contemos con el asesoramiento de quien tenga esos conocimientos o no tengamos ni idea, existe un recurso que se antoja imprescindible para tener una visión global del pasado de ese coche y si tiene alguna incidencia, algo que su actual propietario conocerá o, como ocurre en muchas ocasiones, hasta desconoce.