Defensa jurídica en accidente de tráfico, ¿qué dice mi póliza de seguros?
Hay objetos y servicios que se compran o contratan porque nos hacen ilusión, y otros que adquirimos o concertamos porque es obligatorio. Los primeros los disfrutamos hasta convertirnos en expertos en la materia. Los segundos los archivamos en un cajón (o donde proceda) y nos olvidamos de ellos. Huelga decir que las pólizas de seguros pertenecen a esa segunda categoría.