Supongamos que se halla usted circulando por una vía cualquiera de Tenerife (o incluso un lugar menos hermoso) y de repente el conductor de otro vehículo se salta un ceda el paso y le embiste lateralmente. Se baja de su coche y comprueba que los daños materiales son importantes. De hecho, poco a poco se siente ligeramente mareado y el cuello le empieza a doler.