Todas las demás calculadoras van del caso al importe. Esta va al revés: se introduce una cuantía y devuelve de qué tabla, de qué año y de qué perfil de perjudicado puede proceder. Es la herramienta para cuando llega una oferta con una cifra y sin explicación.
Las primeras son propias del buscador; la última es común a todas las calculadoras del catálogo.
Las cuatro utilidades no cuantifican una partida: preparan el dato de entrada o revisan el resultado de las que sí lo hacen.
Sobre todo para descifrar una oferta. Cuando una aseguradora ofrece una cifra sin desglose, saber de qué tabla y de qué perfil sale permite comprobar si el planteamiento es correcto y dónde está la discrepancia.
Porque la cifra que se recibe rara vez coincide al céntimo con un valor de tabla: puede llevar redondeos, sumar varias partidas o incluir un incremento. El margen ± € permite encontrar el origen probable.
Trece, entre ellas las 1.A, 1.B y 1.C de muerte, las 1.C de lucro cesante por fallecimiento, la 2.A.2 del baremo económico por puntos, la 2.B del perjuicio moral por pérdida de calidad de vida y la 2.C.3 de ayuda de tercera persona.
Sí, por baremo, por tipo de perjudicado y por tipo de incapacidad, además del año. Cuantos más filtros, menos resultados espurios.
Sí, porque las cuantías cambiaron con su entrada en vigor y un mismo importe puede corresponder a tramos distintos según el periodo.
No. Es una herramienta de diagnóstico: dice de dónde puede venir una cifra. Para cuantificar un caso hay que usar la calculadora de la partida que corresponda.
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Resultado orientativo. No constituye asesoramiento jurídico.